Please don't ask me who, who you think I am, i could live without that , i'm just a modest man.

sábado, 15 de junio de 2013

El tiempo no para.

Hay una cocina seguida por una mesada y la pileta para lavar los platos a lado una heladera pequeña blanca. Al frente, una mesa de madera  donde reposa un termo de metal y un mate de madera,  una única silla donde reposa un sacón rojo y una mujer mayor con el pelo corto, ella sola en la mesa mira a su alrededor, suspira, saca de uno de los bolsillos del tapado rojo una entrada, la mira y lee  –“La cena en tres partes” (comedia musical) Día 21 de septiembre a las 23:30 (única función)-. Finalmente se para, agarra el tapado y se dirige hacia su cuarto con la entrada en la mano.
En la habitación un armario peculiar, una cama de dos plazas, un gran espejo y un mueble lleno de maquillaje, Cecilia agarra de aquel armario una pollera, una camisa y un pañuelo, se viste  y se mira al espejo, antes de pintarse observa las pequeñas arrugas que lleva en el rostro, se maquilla y finalmente se pone el tapado para salir.
 Se la ve caminando por la calle, mira hacia delante y ve “Teatro Flores”, sigue caminando y antes de llegar mira a su derecha, una puerta blanca, la mira asombrada y se acerca, toca la puerta y ésta es abierta por un chica adolecente vestida con ropa de fiesta y un vaso en la mano, hace un gesto invitándola a pasar Cecilia no lo duda y entra.
El lugar es bastante amplio, muchos chicos bailando, una mesa llena de botellas de alcohol, vasos tirados, luces y miradas desencontradas, mira a su alrededor y nota que todos la miran, ella retrocede un poco asustada y se trastabilla, mira hacia el piso y ve que es sus pies tiene una zapatillas rojas viejas y un jean, se sigue mirando y ve en su torso una remera suelta, se mira las manos mas gorditas, uñas raramente pintadas de azul, mira nuevamente a su alrededor y se acerca un chico quien la invita a bailar, ella lo mira tiernamente, cuando están a punto de besarse llega nuevamente la chica que les abrió la puerta y les ofrece una vaso grande a cada uno, aceptan, pasa el tiempo y ya son más 5 vasos que están tirados alrededor de ellos, ella un poco mareada se apoya a la pared, bosteza, cae en sueño y luego al piso.
Se despierta apoyada en la misma puerta de la entrada, un hombre sosteniéndola y a su derecha, al parecer, la esposa de éste señor tiene en sus manos un teléfono, Cecilia se endereza, mira el reloj que se encuentra en su muñeca y de paso observa su mano  que está  más delgada, más pálida y con pequeñas manchas hepáticas, su reloj marca las 23:30, mira a su alrededor y sin decir alguna palabra, se arregla el tapado, se peina un poco, alza el mentón, camina haciendo ruido con los tacos  y entra al teatro.

Lanna Romatowski

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