Please don't ask me who, who you think I am, i could live without that , i'm just a modest man.

lunes, 24 de junio de 2013

Todo el mundo sabe que la noche se cae.

Dos chicas caminando por la calle de una manera particular, se desvían del camino es decir no pueden seguir una línea, se chocan entre ellas, de vez en cuando se acomodan las polleras de tuvo que llevan puestas, tienen los sus manos, la cara está mancha por las sombras, el labial e incluso el delineador aunque traten de arreglarse el maquillaje corrido por la cara es imposible, ambas son delgadas y hermanas pero lo que difiere en esto es que la mas alta, Camila, tiene el pelo negro y un par de ondas en el pelo en cambio Lucia, la más petiza mantiene el castaño natural heredado por sus madre, y lo tiene planchado es decir lacio. Al llegar a la entrada de su casa la cual presenta un puerta alta y blanca además de unos escalones de mármol, Lucia saca de su cartera las llave y la pone en la cerradura cuidadosamente sin hacer ningún ruido y suavemente abren la puerta
Se observa a un hombre con la mirada seria sentado en un sillón, tiene las piernas cruzadas, luce unas pantuflas y el pijama, ojeras en su cara y un despeinado “look” en su cabeza, es sus piernas reposa un cinturón de cuero y la hebilla en su mano, éste se para y hace una señal para que lo sigan, las hermanas se miran entre ellas, se agarran las mano y van atrás de él.
Una pieza más o menos amplia, dos camas, un placar pintado, las mochilas en el piso, una mesa y libros que reposan arriba de ella, el padre señala a Lucia que no le llega ni a los hombros al padre, ésta se acerca a él y antes de que pudiera emitir alguna palabra el padre le pega una cachetada, que la despierta un poco y a la vez la marea, retrocede y se sostiene sobre la mesa, Cecilia sentada en la cama lo único que hace es llorar, el hombre se dirige hacia ella par agarrarle de los pelos, sacudirla y tirarla para atrás, nuevamente va hacia donde se encuentra Lucia, por fin utiliza el cinto y se lo tira en las piernas lo cual le hace perder el equilibrio y se cae, Cecilia trata de salir pero no llega a la puerta ya que ahora es el turno de ella, y el cinto cae sobre su espalda, grita, se desploma y cae sobre los pies de su padre, Lucia arrastrándose hacia ella la abraza, el padre las mira con indiferencia y sale de escena.

Lanna Romatowski.



sábado, 15 de junio de 2013

El tiempo no para.

Hay una cocina seguida por una mesada y la pileta para lavar los platos a lado una heladera pequeña blanca. Al frente, una mesa de madera  donde reposa un termo de metal y un mate de madera,  una única silla donde reposa un sacón rojo y una mujer mayor con el pelo corto, ella sola en la mesa mira a su alrededor, suspira, saca de uno de los bolsillos del tapado rojo una entrada, la mira y lee  –“La cena en tres partes” (comedia musical) Día 21 de septiembre a las 23:30 (única función)-. Finalmente se para, agarra el tapado y se dirige hacia su cuarto con la entrada en la mano.
En la habitación un armario peculiar, una cama de dos plazas, un gran espejo y un mueble lleno de maquillaje, Cecilia agarra de aquel armario una pollera, una camisa y un pañuelo, se viste  y se mira al espejo, antes de pintarse observa las pequeñas arrugas que lleva en el rostro, se maquilla y finalmente se pone el tapado para salir.
 Se la ve caminando por la calle, mira hacia delante y ve “Teatro Flores”, sigue caminando y antes de llegar mira a su derecha, una puerta blanca, la mira asombrada y se acerca, toca la puerta y ésta es abierta por un chica adolecente vestida con ropa de fiesta y un vaso en la mano, hace un gesto invitándola a pasar Cecilia no lo duda y entra.
El lugar es bastante amplio, muchos chicos bailando, una mesa llena de botellas de alcohol, vasos tirados, luces y miradas desencontradas, mira a su alrededor y nota que todos la miran, ella retrocede un poco asustada y se trastabilla, mira hacia el piso y ve que es sus pies tiene una zapatillas rojas viejas y un jean, se sigue mirando y ve en su torso una remera suelta, se mira las manos mas gorditas, uñas raramente pintadas de azul, mira nuevamente a su alrededor y se acerca un chico quien la invita a bailar, ella lo mira tiernamente, cuando están a punto de besarse llega nuevamente la chica que les abrió la puerta y les ofrece una vaso grande a cada uno, aceptan, pasa el tiempo y ya son más 5 vasos que están tirados alrededor de ellos, ella un poco mareada se apoya a la pared, bosteza, cae en sueño y luego al piso.
Se despierta apoyada en la misma puerta de la entrada, un hombre sosteniéndola y a su derecha, al parecer, la esposa de éste señor tiene en sus manos un teléfono, Cecilia se endereza, mira el reloj que se encuentra en su muñeca y de paso observa su mano  que está  más delgada, más pálida y con pequeñas manchas hepáticas, su reloj marca las 23:30, mira a su alrededor y sin decir alguna palabra, se arregla el tapado, se peina un poco, alza el mentón, camina haciendo ruido con los tacos  y entra al teatro.

Lanna Romatowski

miércoles, 12 de junio de 2013

Y es que al fin mi duende se abrió, tiene un corazón.

El patio es bastante amplio, allí cinco amigos juegan a la pelota, de vez en cuando unas carcajadas, golpes amistosos y siguen jugando. Uno de los amigos saca del bolsillo de su pantalón un celular, se despide de todos y así consecutivamente se van yendo de a uno, hasta que Lucas se queda sólo, está un poco transpirado y se dirige al baño.
Lucas envuelto en una toalla, se  dirige hacia el armario, lo abre y ve ropa de mujer, desde camisas hasta vestidos, de allí saca un vestido azul y lo reposa sobre la cama, se mira al espejo y luego la cómoda donde hay cremas, sombras, pinta labios, etc. Los prueba sobre su rostro, luego se pone el vestido, y se agacha para ponerse unos tacos, escucha que la puerta se abre, asustado mira y es su padre, fallidamente trata de sacarse el maquillaje pero no puede, el hombre que entra resulta ser su padre quien lo agarra del brazo lo sacude y lo lleva hacia la puerta.
El patio solitario tiene en una de sus esquinas la pelota que fue utilizada anteriormente por los chicos, el padre la agarra, y señala hacia la pared dónde Lucas con el vestido puesto y la cabeza gacha va, el hombre comienza a pegar pelotazos, Lucas se tapa en lo posible las partes de su cuerpo, igualmente los golpes le llegan, de a poco se va cayendo hasta que finalmente termina en posición fetal llorando.

Lanna Romatowski.