Please don't ask me who, who you think I am, i could live without that , i'm just a modest man.

miércoles, 24 de abril de 2013

El niño flamenco.

 Era nuevo en la escuela y ya contaba con un apodo y con algunos compañeros que no permitían que su soledad sea absoluta.Siempre tuvo ese sueño de agarrar una par de remeras, unos calzoncillos, medias y tres pantalones, uno largo, el otro corto de futbol y uno que le quedaba medianamente por las rodillas, y ese buso que nunca lo abandonó desde los 14 años, ese buzo que lo llevaba desde la escuela hasta las peñas de los fin de semana, vale aclarar que desde entonces no creció mas ya que a esa edad fue cuando pegó su último estirón, o al menos eso decían ya que desde su décimo cuarto cumpleaños no media mas de 1,60, bastante por cierto, contaba también con unos amuletos de la suerte que no eran mas ni menos que las bolitas que usaba para jugar todas las tardes con su vecino y fiel amigo, Marcos, a quien siempre le gana y era el único ya que con los demás siempre perdía, una de tantas cosas que entrarían en su mochila ese día que el decidiese irse de su casa, escapar hacia el campo, correr al bosque a preguntarle a un nogal si es verdad que llueven rosas de cristal como él siempre decía y también el creador de ésta bella canción, pero su destino fue otro y repentino, a sus padres les ofrecieron nuevos puestos de trabajo por ende como buenos siervos del sistema siguieron lo que se les impuso y decidieron viajar hacia La Plata y ahorrarse 2 horas de viaje, Jerónimo, como se llama nuestro protagonista, no tartamudeó en aceptar tremendo cambio ya que se asemejaban a lo que era su sueño, el de cambiar de vida, lo cual lleva a empezar una vida de nuevo, una mas exitosa, quizás, si bien lo que tenía que llevarse a su nueva casa era todo decidió, después de un largo debate entre él y su espejo, dejar escondidas sus gloriosas canicas escondidas en el patio. El camión de mudanzas partió y sus esperanza de triunfar junto a su familia también.
El era delgado pero flacura lo hacía aún mas alto, nunca hizo deportes y tampoco engordó como lo suelen hacer las personas que pasan todos los días sentados. 
Al llegar a la escuela, ya comenzado el ciclo escolar, todas las miradas se posaron en él y también un par de risitas y miradas burlescas, no quería creer que había comenzado con él píe izquierdo, pero pronto se enteró de su nuevo apodo "El niño flamenco", si bien era bastante notable por qué lo decían, debido a su altura y sus finitas piernas, él no lo vio de esa manera, es más se sintió alagado, por más que quisiese ver el lado malo él siempre veía el bueno, el lado que lo alagaba, el lado que lo hacía sentir bello, fue a un internet que había una cuadra de su casa y se quedó hipnotizado frente a la pantalla, contemplando su caminar, su fineza al posar e inclinar su cabeza hacia el agua, sintió orgullo y un poco de honor, era poseedor de sordera y de optimismo.










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